Verano, otoño del 2001. Revista nº 16

En red desde el 02/07/01

     
  Editorial ADERCO - Noticias
  Colaboraciones Noticias breves de interés general
  Otros Grupos de Acción Local Ferias
  Opinión  

INDICE

Editorial

Colaboraciones

OPINIÓN

OTROS GRUPOS DE ACCIÓN LOCAL

ADERCO NOTICIAS

NOTICIAS BREVES DE INTERÉS GENERAL

FERIAS

EDITORIAL

En estos momentos el mundo rural extremeño se halla en plena enfervescencia.

Los grupos de acción local radicados en las diferentes comarcas de nuestra comunidad autónoma ultiman sus proyectos de desarrollo para concurrir a las convocatorias abiertas para obtener fondos del programa PRODER II y de la iniciativa LEADER +. Mientras esas propuestas toman forma, se acaban de cerrar los expedientes más rezagados de los anteriores programas de desarrollo, y se empiezan a dar los resultados definitivos del trabajo realizado desde 1995 hasta ahora, que no dejan de ser sorprendentes por haber superado, en muchos casos, las expectativas generadas. El futuro y el pasado marchan así de la mano para confeccionar un nuevo escenario para las áreas rurales de Extremadura; un escenario en el que cada vez hay, por fortuna, más agentes actuando de manera activa y coherente, aunque, a menudo, sin mucha coordinación.

Aunque parece que todas las comarcas que cumplan unos requisitos mínimos tendrán la oportunidad de implementar su propio proyecto de desarrollo en el marco de los programas arriba mencionados, no parece que, a pesar de las buenas intenciones de algunos de los responsables de la política rural de la región, se haya avanzado decisivamente en la institucionalización de los grupos de acción local como articuladores de la "administración del desarrollo comarcal". Los grupos siguen dependiendo casi en exclusiva de la gestión de LEADER o PRODER y, aunque algunos de ellos llevan ya diez años funcionando, no se les han conferido nuevas competencias que permitan garantizar su trabajo y su supervivencia al margen de dichos programas.

Ahora, que nadie se plantea otra cosa que no sea asegurarse la inclusión de su grupo y de su comarca dentro de los programas de desarrollo del próximo periodo de gestión, sería interesante empezar a planificar y a discutir el asentamiento definitivo de la articulación del territorio regional en unidades comarcales de gestión que, partiendo de la labor y de la experiencia de las asociaciones de desarrollo, se configuren como la estructura en la que ha de descansar la aplicación de las políticas autonómicas destinadas expresamente a los municipios rurales.

La tarea será dura y el tiempo para realizarla es escaso, pero pensamos que el esfuerzo merecerá la pena.

COLABORACIONES

La producción oleícola: tradición y desarrollo

Antonio Vélez Sánchez. Director General de Producción, Investigación y Formación Agraria. Consejería de Agricultura y Medio Ambiente.Junta de Extremadura.

Diríase a priori que los términos tradición y desarrollo, dadas sus acepciones lingüísticas, podrían entrar en contradicción. Sin embargo, al hablar del cultivo del olivo y sobre todo, al situarlo en determinadas zonas rurales, vemos que esta actividad tradicional bien podría erigirse como uno de los principales pilares y motores de desarrollo de las mismas.

El cultivo del olivo representa una tradición económica, agronómica, histórica y sociocultural, cuya evidencia no escapa a nadie. En el mundo urbano se le identificó a menudo como símbolo de comarcas subdesarrolladas - que no fueron sino zonas incomunicadas- como las Hurdes, por su gran rusticidad y capacidad de desarrollo en los suelos más desfavorecidos. Sin embargo ahora es, por fin, considerado un árbol noble, venerado no sólo en los campos donde siempre lo respetaron, sino también en parques y rotondas urbanas como elemento ornamental.

En el contexto de las políticas de desarrollo rural, los usos tradicionales de la tierra renovados y mejorados ocupan un plano destacado, ya que, obviamente, no se puede hacer un planteamiento de desarrollo dejando de lado los aprovechamientos usuales que han condicionado la forma de vida de sus habitantes y que, por tanto han construido su historia. Así, el olivo, en muchas comarcas de Extremadura, al igual que otros cultivos tradicionales (vid, higuera, castaño, etc.) están implicados en el desarrollo de las comarcas que los poseen tanto como sus propios habitantes, como se analiza a continuación.

El olivar de zonas de montaña (Hurdes-Gata, Villuercas, Sierra de San Pedro, Tentudía) y/o de zonas desfavorecidas en nuestra Comunidad Autónoma obedece a un modelo casi común a todas ellas, que hace que se denomine de forma genérica como olivar marginal: Olivar diseminado sobre suelos pobres, poco productivo (con medias de producción de 900 Kg/Ha ), con fuerte vecería y poca uniformidad varietal.

Estos singulares atributos le dan por un lado un importante valor ecológico, paisajístico y social mientras que, por otro, le restan valor agronómico y económico, por tanto la actuación sobre tales parámetros debe buscar la mejora de unos sin menoscabo de los otros.

La distribución del olivar, llamémosle marginal, mantiene un modelo minifundista, lo que si bien es un inconveniente en términos de mejora agronómica y rentabilidad económica, como ya se ha dicho, ha permitido sin embargo la creación de entornos de gran riqueza paisajística y ecológica: El paisaje en mosaico originado por la alternancia de este cultivo con otros habituales en el área en que se sitúe (castaños, higueras, dehesas, almendros, etc.), o simplemente con la vegetación característica de la zona (matorral, bosque mediterráneo, bosques de ribera) aseguran un alto índice de biodiversidad. A ello se une el hecho de que se cultive frecuentemente asociado a otras especies, que como él, están adaptados a suelos pobres y presentan una gran rusticidad. Son frecuentes los cultivos asociados de olivo-higuera, olivo-vid, olivo-almendro, además de la estructura de las lindes entre explotaciones cuya riqueza florística y faunística (zarzas, madreselvas, flora rupícola, jaras, reptiles, roedores, aves, etc.) nos permite encontrar en una reducida superficie una gran variedad de especies a las que esta estructura irregular proporciona sustrato, cobijo y alimento.

Además, los suelos que sostienen este olivar son pobres y poco estructurados, o lo que es lo mismo, dependientes de una cubierta vegetal que impida los efectos de la erosión y que a su vez permita la regeneración y/o la formación de suelo, lo que convierte a este cultivo leñoso en elemento imprescindible con una clara función de mantenimiento del suelo que lo sostiene.

Con estas premisas, es obvio que algunos de los problemas agronómicos del olivar de estas zonas requieren una dedicación especial. Las mejoras agronómicas han ido dirigidas al estudio y sustitución de variedades, a la mejora de las técnicas de poda y a la introducción de riegos. El objetivo va más dirigido a aumentar y mantener la calidad del producto que la cantidad, ya que la producción siempre será un parámetro que, aunque mejorable, no puede convertirse en competitivo.

Por otro lado se ha introducido una nueva alternativa: La producción ecológica. Esta opción, fuertemente apoyada por las medidas de acompañamiento de la P.A.C., ha tenido una importante acogida en las zonas de olivar marginal, siendo Extremadura la comunidad de mayor superficie de olivar ecológico en España (más de 40.000 Ha, entre superficie en reconversión y superficie con denominación, seguido de Andalucía, aproximadamente 20.000 Ha). Precisamente las particulares condiciones del olivar marginal, con poca intervención externa, han hecho posible que en estas zonas se hayan ido decantando por este tipo de producción. Ciertamente, en un primer momento se contempló esta posibilidad con cierto escepticismo, pero al cabo de cuatro años de iniciarse los programas, hay ya tres almazaras implicadas en la producción de aceite obtenido a partir de aceitunas procedentes de producción ecológica, habiendo en perspectiva un importante mercado exterior demandante de éste y otros denominados productos ecológicos ó biológicos.

Es además un cultivo social: el empleo de mano de obra que requiere el olivar es un importante motivo para exigir su mantenimiento como recurso económico, y precisamente el hecho de su estructura de pequeños propietarios ha favorecido el desarrollo cooperativo en las zonas olivareras, lo que a su vez ha ido generando nuevas inquietudes con el objetivo de que el valor añadido de los productos del olivar se mantengan en la región. Ello ha permitido el desarrollo de la industria almazarera y de aderezo en la región en general y en zonas enmarcadas en programas de desarrollo en particular, en las que el objetivo ha sido dirigir la producción hacia la obtención de productos de CALIDAD.

Para ilustrar esta observación, sirva de ejemplo el hecho de que existan dos Denominaciones de Origen de aceite de oliva en nuestra Comunidad Autónoma, ambas en comarcas abarcadas por programas de desarrollo (Hurdes-Gata y La Serena), y lo que es más significativo, el que una de ellas haya obtenido ya galardones en distintos certámenes autonómicos y nacionales. Este es el caso igualmente de aceites de la comarca de Zafra-Río Bodión

Pero este esfuerzo no se ha centrado sólo en la mejora agronómica de la producción de aceituna. El sector del olivar, en todos sus aspectos, es probablemente uno de los que ha experimentado mayor evolución en lo que se puede considerar un cortísimo periodo de tiempo.

En poco más de diez años hemos asistido a una importante adaptación por parte de nuestros olivicultores acompañada de notables esfuerzos formativos, la incorporación de buenas prácticas agrarias - que a veces ha consistido en la recuperación de algunas de las tradicionales- a identificar el momento óptimo de recogida del fruto, a separar la aceituna de suelo y vuelo y a valorar el tiempo que debe transcurrir entre la recogida del fruto y su molturación.

Esta evolución ha sido obviamente pareja a la de la industria transformadora, implantada cerca de las zonas de producción, con lo que el valor añadido se mantiene en la comarca. Esta industria comienza a caracterizarse por ser cada vez más exigente con la calidad del producto, y por tanto con la del fruto. En poco tiempo ha experimentado una importante modernización de sus instalaciones comprobando sus buenos resultados y planteándose ahora el siguiente paso en el reto de la calidad: la implantación de sistemas de ARCPC (Análisis de Riesgo y Control de Puntos Críticos), y la gestión de residuos.

Paralelamente al avance tecnológico de las almazaras empiezan a surgir industrias de aprovechamiento de los subproductos: huesos, orujos y alperujos tienen un potencial energético aún por desarrollar y estas industrias pueden y deben suponer una solución en la gestión de estos elementos además de una clave que permita hacer de la industria oleícola un ciclo cerrado con el aprovechamiento dinámico de los subproductos, además de generadora de empleo en las zonas productoras.

También se ha desarrollado significativamente la industria de aderezo. En algunas comarcas cuyos olivos tienen doble aptitud, las oscilaciones de precios del mercado de aceite y aceituna deciden en ocasiones el destino del fruto y el momento de la recolección. Esta industria tiene un representante singular en el norte de Cáceres, donde se elabora la aceituna negra que identifica a la comarca.

Pero el olivar ofrece otros productos. De forma similar a la dehesa, modelo de aprovechamiento sostenible, el olivar es también un agroecosistema antropizado de aprovechamiento extensivo e integral. De esta manera y según la comarca de que hablemos, se da acceso en determinados momentos a las distintas ganaderías para el aprovechamiento del pasto entre las calles de olivar por parte del ganado ovino, el ramoneo de los rumiantes ó el aprovechamiento de restos de fruto y hueso por parte del porcino. Toda esta ganadería supone a su vez un importante aporte de materia orgánica, tan necesaria en estos suelos olivareros.

Además de estas prácticas y para favorecer esta incorporación de biomasa al suelo, es cada vez más habitual la siembra de leguminosas para su posterior enterramiento, añadiendo también los olivicultores los restos de poda, cuando no se utilizan como combustible, principalmente de autoconsumo, en los hogares de la zona.

No cabe duda pues de que el olivar es un cultivo tradicional con un importante papel en el desarrollo de las comarcas en que se encuentra. El esfuerzo que ha venido haciéndose, y que ha de continuar, por mejorar su estructura productiva sin cambiar su relación con el entorno y con una clara orientación por ofrecer productos de calidad está dando indudablemente buenos resultados. Pero además hay que destacar que los objetivos económicos y de desarrollo que se están consiguiendo y que son además visibles a medio plazo, se encuentran en profunda armonía con otros que precisarán de más tiempo para apreciarse: Por un lado, la conservación de un patrimonio heredado de nuestros antepasados -tradición- y cuya correcta gestión implicará que estas zonas se mantengan habitadas y por otro, que estos habitantes que han de sucedernos sigan encontrando un entorno en el que convivan con el medio y sus recursos con un nivel de desarrollo que permita la calidad de vida a la que todos aspiramos.

Desarrollo rural transfronterizo

Moisés Cayetano Rosado. Asesor de Izquierda Unida

Extremadura y Alentejo constituyen una macrorregión con una extensión en conjunto de más de 68.500 km2, lo que supone casi el 12% de toda la Península Ibérica. Sin embargo, entre ambas suman sólo 1.600.000 habitantes, lo que significa el 3’2% del total peninsular; no en vano, ambos territorios fronterizos encabezaron las grandes migraciones de los años del desarrollismo europeo, perdiendo entre 1955 y 1975 un 40% de su población: población joven, en edad de producir y de tener hijos, quedando en origen los grupos de más edad, con lo que el índice de envejecimiento nos coloca a la cabeza de nuestros respectivos países, con muy pocas esperanzas de reemplazo poblacional. Es impresionante comprobar que la densidad media extremeña es de 25 habitantes por kilómetro cuadrado, en tanto que la alentejana se queda en 19: casi nos hundimos en lo que llamamos desierto poblacional.

Nuestros pueblos y pequeñas ciudades no han sido capaces de superar la grave sangría migratoria más atrás aludida y sólo rebasan los 50.000 habitantes Badajoz, Cáceres, Évora y Mérida; de ellos, únicamente la línea de Mérida-Badajoz presenta unas concentraciones poblacionales y actividades económicas suficientemente esperanzadoras para pensar en un motor de inmediato futuro, mientras el resto del territorio tiene graves carencias humanas y de incentivos al desarrollo. Con un poco de optimismo, podemos extenderlo a todo el corredor del Guadiana, teniendo en cuenta las actividades crecientes del conjunto liderado por Don Benito-Villanueva; incluso podríamos pensar en el eje de Vía de la Plata, donde Plasencia, Cáceres, Almendralejo y Zafra pueden significar un puntal de desarrollo industrial y de servicios. Sin embargo, la región alentejana queda más bien "fuera de ruta" en esta visión de un próximo despertar.

¿Cuál es, entonces, el futuro? Sin duda, estas pequeñas ciudades que nos aparecen como "estrellas menores" en el amplio "cielo" desolado extremeño-alentejano, han de servir de enganche para un desarrollo armónico, general, acompasado. Hablamos de ciudades, pero no podemos olvidar que estamos ante un vasto espacio eminentemente rural, plagado de pequeños núcleos, con muy pocos miles de habitantes cada uno, e incluso muchos rondando el millar, o menos. Y hablamos de un territorio ocupado fundamentalmente en la producción agro-ganadera, que atraviesa una amplia crisis, motivada por la competencia de productos foráneos, nuestro seguidismo en la política agraria impuesta desde fuera y la falta de alternativas derivadas de nuestra propia condición rural.

Extremadura y Alentejo necesitan revisar su política de desarrollo en todos los sentidos: urbanístico, agro-ganadero, industrial, de servicios alternativos... La conformación del territorio, geomorfológica, edafológica, paisajística... lo permite. La red de infraestructura en marcha lo potencia. Las magníficas relaciones institucionales cultivadas en los últimos tiempos lo facilita.

Nuestros pueblos y ciudades precisan de preservar su patrimonio urbano, basado en un largo legado histórico que ha ido quedando testimonios de todas las épocas en cantidad y calidad extraordinarias: las juderías y morerías abundan, son gratas para la visita y -acondicionadas- agradables para habitarlas; los recintos fortificados medievales y abaluartados de la época moderna constituyen un patrimonio de valor incalculable; los monumentos civiles, militares y religiosos han sido generalmente bien preservados. Esa es una riqueza que conviene poner en valor y explotar. Para vivirla y disfrutarla, y para ofrecerla como actividad de servicios: turismo cultural que se completa con el ambiental de nuestros valles, montañas y reservas de aguas, flora y fauna.

El abandono de la producción agraria autóctona ha de ser reconducido hacia una agricultura y producción ganadera de calidad, con garantía ecológica, en medio de tanta producción sospechosa e insípida. Los vinos y aceite extremeño-alentejanos pueden y deben competir al más alto nivel, como lo han de hacer los productos hortícolas de nuestras vegas (a las que pronto se sumarán las que se creen con el embalse de Alqueva); las denominaciones de origen de nuestros quesos de oveja o cabra, de los productos del cerdo ibérico y cerdo alentejano, no han de tener rival en un mercado selecto europeo, y podríamos hablar de los corchos (donde esta macrorregión tiene casi la exclusiva mundial), de las piedras de granito de la Serena y Burguillos, o de pizarra en Alburquerque-Villar del Rey, o el mármol de Vila-Viçosa-Borba-Estremoz, y tantas cosas más.

No podemos cansarnos de decir lo que hace décadas tantos denunciamos: esa producción agro-ganadera no puede salir en bruto para someterse a su transformación fuera; la industria agro-alimentaria, la artesanía de calidad, debe ser retomada: en estos momentos, la ayuda oficial es vital en su fortalecimiento, y las autoridades de ambos lados de la frontera tienen ese compromiso histórico con estas regiones tan olvidadas y castigadas.

Nuestro desarrollo rural, la potenciación de la producción autóctona, necesita un despegar conjunto e integral, que a ambas regiones fortalece. La producción comúnmente acordada, la transformación compartida, la lucha por conseguir una infraestructura idónea para el desarrollo, la oferta turística complementaria de tan amplios tesoros resguardados (monumentales, paisajísticos, culinarios, festivos...), precisan de un empujón comprometido y compartido, sin divisiones o "guerrillas" de cada uno para ver quien saca más provecho. El espíritu de unión, la visión de un futuro mejor desde el apoyo mutuo, deben hacernos cambiar el signo fatídico de lo que la historia hasta ahora nos había deparado y que culminó en el recién pasado siglo en una despoblación que casi nos deja a las puertas del desierto; porque no hay peor desierto que la falta de personas, la falta de esperanzas y de perspectivas.

Extremadura y Alentejo han de apostar por una planificación conjunta de explotación de sus recursos, por una puesta en valor de sus potencialidades que nos sacudan de una vez y despertemos del sueño y el subdesarrollo que a lo largo de los siglos nos identificó. Juntos tenemos unas fuerzas redobladas que por separado jamás alcanzaremos.

El desarrollo rural en Extremadura: una ocasión única

Gregorio Torres Gallego. ADERCO

Afortunadamente, en la Comunidad Autónoma de Extremadura el deseo y la esperanza de conseguir implementar un proyecto serio y viable de desarrollo para sacar a nuestras áreas rurales del retraso económico que han venido padeciendo, sin sacrificar a cambio todas las ventajas de que disfrutan sus habitantes por vivir en un espacio geográfico y en un entorno social que han sabido mantener su más positiva esencia ante las agresiones de unas revoluciones industriales que por aquí nunca pasaron, se han convertido en esta última década en proyectos totalmente pragmáticos, que han sustituido el providencialismo que caracterizaba a nuestro pueblo por un inconformismo que ha de ser la base sobre la que descasen los cimientos de nuestra lucha por un futuro mejor.

En esta línea, y de la mano de los fondos estructurales llegados de la Unión Europea, se han ido creando por toda la región asociaciones comarcales, grupos de acción local que, con distintas fórmulas jurídicas, aglutinando a ayuntamientos, empresas, colectivos sociales e incluso instituciones como cajas de ahorro, sindicatos o centros educativos, se han centrado en la redacción de un plan estratégico de desarrollo que, partiendo de un diagnóstico previo de la situación de cada comarca, de sus recursos y de sus deficiencias, ha servido para marcar el cauce a seguir para conseguir ese ansiado despegue económico que todos perseguimos. Este proceso no ha sido paralelo en el tiempo para las diferentes zonas de Extremadura, ya que mientras que en algunas comarcas se lleva trabajando en esta dirección desde principios de los noventa, hay otras donde apenas se ha comenzado a trabajar, habiéndose producido además recientemente modificaciones en la estructuración territorial y administrativa de los grupos de acción local.

A esta descoordinación cronológica habría que añadir otra de índole territorial, al existir áreas que han carecido hasta el momento de instrumentos adecuados para avanzar en sus proyectos de desarrollo rural, y al encontrarnos situaciones y ambientes de trabajo muy distintos, dependiendo no sólo de los condicionamientos del territorio, sino también de la propia organización de los grupos motores, e incluso de los fondos que reciben.

De todas formas, esta apuesta de futuro hecha por el mundo rural extremeño tuvo que pasar necesariamente por la revisión de las teorías vigentes referidas al desarrollo económico de entornos rurales, y por la modificación de los procesos que se habían venido hasta hace sólo una década, cuando se pretendían incardinar propuestas de despegue socioeconómico sin tener en cuenta en muchos casos la opinión y los intereses de la propia población local.

La comarca como base de actuación

Haciéndose eco de las directrices marcadas por la Unión Europea a través de la convocatoria de la Iniciativa Comunitaria LEADER I, pareció quedar claro que el papel de las comarcas habría de verse fortalecido en sus funciones, ampliadas sus atribuciones, y configuradas y delimitadas unas competencias que les deberían permitir, desde el contacto directo con unos agentes sociales y con un territorio unificados por características comunes, la gestión de unos recursos que le posibiliten convertir sus deficiencias en ventajas añadidas, con la asesoría de los organismos competentes de las diferentes Administraciones (sobre todo de la Autonómica).

No obstante, hay que decir que se ha carecido de un programa de desarrollo regional completo donde a su vez se pudiesen haber ubicado los distintos proyectos comarcales y el mismo programa de desarrollo rural extremeño, y sólo en los últimos años han aparecido desde el seno de la Junta de Extremadura voces cualificadas con propuestas serias y ambiciosas al respecto. En esta línea se sitúa el Programa de Desarrollo Rural de Extremadura para después del 2000, que fue presentado por el Director General de Estructuras Agrarias en las jornadas de trabajo organizadas por el Carrefour-CEIPREX en Olivenza en 1998.

Para complicar más aún el proceso hay que hacer notar la falta de una comarcalización unificada, lo que ha contribuido a generar algunas pequeñas fricciones y ha dado como resultado la aparición de grupos de acción "comarcales" cuyos ámbitos de actuación no son los idóneos y, desde luego, son difícilmente catalogables como comarcas. Esto lógicamente ha provocado una confusión enorme entre los propios vecinos de los municipios afectados, aparte de algunas dificultades en la ejecución de los proyectos abordados.

Hacia un desarrollo endógeno

Pero no cabe duda de que, a pesar de todo, el proceso ha sido trascendental, pues por primera vez han sido los propios habitantes de las áreas de actuación quienes directa o indirectamente se han reunido para decidir y trabajar juntos por su futuro, siendo este proceso endógeno muy novedoso en el mundo rural, y desde luego nos parece imprescindible en lo que tiene de participativo para poder afrontar con éxito el cumplimiento de los objetivos marcados.

Así pues, se trata de transformar como se dijo antes los estrangulamientos en potencialidades y todos estos inconveniente enumerados han de ser superados con imaginación, trabajo y confianza, y de hecho en muchos casos así esta sucediendo. Quizás de una manera un tanto temeraria nos atreveríamos a decir que la única dificultad en verdad grave que presentan los municipios rurales extremeños para poner en marcha un plan de desarrollo integral y sostenible es la descapitalización que padecen. Creemos que la falta de un sector secundario fuerte, la despoblación o las altas tasas de desempleo podrían ser considerados, aunque parezca ilógico en un principio, como factores positivos en algunos casos para trazar e implementar, partiendo de una tabla rasa, un programa de desarrollo eficiente que contemple medidas de actuación estrechamente relacionadas con nuestros esquemas sociales, culturales y económicos, optimizando el aprovechamiento de los recursos que aún hoy se desconocen o permanecen ociosos.

Pero como ya queda señalado, este planteamiento sólo sería viable si se dispusiese de los fondos necesarios para la activación de dichos recursos. La falta de capitales endógenos y la deficiente promoción de las áreas rurales hasta ahora realizada para atraer a potenciales inversores de zonas urbanas dejan lo que llamaremos "responsabilidad económica" en el tejado de la administración. Habida cuenta de la falta de recursos de los pequeños Ayuntamientos para este tipo de actuaciones, ha de ser la Administración Autonómica, con el auxilio de los fondos estructurales comunitarios, quien dote a las comarcas de un instrumento financiero para su desenvolvimiento. Aunque esto es lo que ha venido haciéndose en los últimos años, pensamos que no habrían de ser actuaciones puntuales y aisladas, vinculadas a un programa o a una convocatoria concreta, sino que habría que ir pensando en dotaciones anuales fijas, que permitiesen trazar planes con previsiones de futuro a medio y largo plazo, y que posibilitasen un trabajo ágil pero sosegado por parte de las entidades propulsoras del desarrollo comarcal.

LEADER y PRODER, elementos de transición

Para conseguir poner en práctica estas propuestas tanto las sucesivas iniciativas comunitarias LEADER como los PRODER I y II están siendo instrumentos financieros de sumo interés, a la hora de comenzar a trabajar en esta dirección, aunque presenten importantes deficiencias que, lejos de corregirse, se han ido agravándose en cada convocatoria. No obstante marcaron y están marcando un cambio de dirección claro, y una confirmación de que los más altos niveles de la Administración confía en que la comarca ha de constituirse en piedra angular del desarrollo en el mundo rural. La deuda contraída con LEADER y PRODER por el desarrollo rural extremeño es pues enorme. La iniciativa LEADER provocó el desencadenamieto de los procesos que aquí se relatan, aunque aún haya quien no lo reconozca, y los fondos que han permitido diseñar y poner en práctica propuestas comarcales de despegue socioeconómico proceden también casi exclusivamente de LEADER y PRODER. Por ello el trabajo de los diferentes grupos de acción local de nuestra comunidad autónoma han centrado su trabajo en aquellas áreas financiables a través de las submedidas contempladas en ambos programas.

Los ejes de actuación en que se ha incidido hasta ahora son varios: formación, participación de la población local, dotación de pequeñas infraestructuras, acceso a las nuevas tecnologías, modernización del sector primario, optimización y protección del medio ambiente, instalación de pequeñas industrias, recuperación de la artesanía, catalogación del patrimonio, promoción del turismo, instalación de servicios adecuados para mantener a la población en los pueblos,... Los avances han sido muchos y todos conseguidos en la dirección adecuada. Pero queda mucho por hacer.

La augurada reducción del caudal de los fondos estructurales que procedentes de la Administración Comunitaria están sosteniendo hasta ahora, en gran medida, la implantación de los programas de desarrollo rural extremeños, viene a cubrir de nubarrones las felices ilusiones que entre todos hemos dibujado. De momento está asegurada la participación de todos los municipios rurales de Extremadura en LEADER + y en PRODER II, con lo que se continuará trabajando adecuadamente hasta finales del 2006, pero... ¿qué pasará después?

Evidentemente las posibilidades de que aparezca una nueva iniciativa de desarrollo rural es remota, y aún si existiese, tras la ampliación de la Unión Europea, sería impensable conseguir para Extremadura los fondos que se han conseguido hasta ahora. Algo similar podría ocurrir con PRODER, cuyos fondos públicos proceden también mayoritariamente de la Unión Europea. No debemos olvidar además que en ambos casos se trata de experiencias piloto, que no pueden ni deben perpetuarse, sino que, una vez comprobada su bondad, han de incorporarse sus enseñanzas a las políticas generales de la Administración.

El futuro del desarrollo rural

Por ello, ahora, con tiempo suficiente para reaccionar, deberíamos ir trabajando entre todos para que dentro de cinco años, una vez terminada la etapa de transición que ha supuesto la gestión de LEADER y PRODER, la Política Agraria Común comprenda, entre sus demás actuaciones y responsabilidades, un capítulo dedicado a estructurar fondos y herramientas para que los espacios rurales europeos se puedan procurar mejoras económicas y sociales. Extremadura ha de ser una vez más una región pionera en su planificación y debería adelantarse de alguna forma a esta tendencia que nos parece inexorable, y para conseguirlo quizás tendrían que irse articulando medidas de apoyo estables para garantizar el funcionamiento de los grupos de acción local, lo que permitiría mantener un riego continuo de las entidades que han sido el embrión de todos estos procesos en cada comarca extremeña.

Además habría que hacer un esfuerzo extraordinario para buscar entre todos, con buenas dosis de imaginación, unos servicios que se pudiesen prestar a la población local que permitiesen a los grupos asegurarse una autofinanciación que hoy parece casi utópica. No cabe duda de que sería complicado acostumbrar a los beneficiarios a pagar, por ejemplo, por la información, el asesoramiento, la formación, o la promoción de sus empresas, ya que hasta ahora todos estos servicios se les han proporcionado gratuitamente, pero pensamos que tras una campaña informativa adecuada se podría ir introduciendo gradualmente una lista de precios que, cimentada en el buen trabajo de los técnicos, acabaría siendo aceptada por todos.

Un gran esfuerzo hay que hacer también en el campo de la coordinación. Muchos son los agentes que vienen trabajando en las áreas rurales en todo lo concerniente al desarrollo socioeconómico y, por desgracia, hasta el momento, a pesar de los esfuerzos que se han destinado a ello, no se ha conseguido que exista coordinación entre todos ellos, lo que conlleva un despilfarro de recursos, una confusión añadida para los beneficiarios y, por que no decirlo, a veces, una competencia absurda entre los distintos técnicos o entidades que prestan esos servicios. Se hace necesaria una articulación desde arriba de estas oficinas, evitándose en la medida de lo posible, duplicaciones, confusión, falta de austeridad y descoordinación de acción. Los equipos de promoción de empleo, la densa red de agencias de desarrollo local, las oficinas comarcales agrarias, los propios grupos de acción local, o los innumerables programas temporales que aparecen y desaparecen periódicamente en nuestros pueblos, tendrían que enmarcar su trabajo en una estrategia más común, consensuada y realista.

Pero queremos terminar esta diserción siendo optimistas y prediciendo unas perspectivas de crecimiento y progreso equilibrado, porque confiamos en que los recursos y medios de que dispone el mundo rural en estos inicios del tercer milenio permiten afrontar el futuro con esperanza, aunque solamente un trabajo ininterrumpido y bien planificado, una acción sinérgica promovida por todas las fuerzas sociales, económicas, culturales y políticas de nuestra comunidad autónoma podrían asegurar el éxito de esta tarea que todos nos hemos marcado. Entre todos seguro que lo conseguiremos.

OPINIÓN

Los programas europeas: desde las expectativas hacia las realidades

José Mª Barrera. Director de Programas del Patronato de Formación y Empleo. Ayuntamiento de Coria

La paradoja de los tiempos hace que mientras que las iniciativas comunitarias levantan en Extremadura grandes expectativas sobre sus oportunidades y sus aportes financieros, en el marco del debate institucional europeo se esté hablando de una disminución drástica de la recepción de fondos estructurales por España a partir del 2006.

El hecho de que se llegue a las Iniciativas, como a otros programas de las administraciones, mediante procesos de concurrencia competitiva, sumado a sus importantes presupuestos por proyecto, hace de ellas programas de gran visibilidad aún sin representar un porcentaje importante de los fondos que se reciben de Bruselas. La competitividad que, razonadamente, puede aportar criterios de mejora o de selección de las propuestas más adaptadas a las dificultades, sólo funciona, como saben muy bien los biólogos, en sistemas evolutivos en los que operan en continuidad los agentes que compiten. Fuera de ellos, los programas se comportan meramente como acciones puntuales en el tiempo. Aplicado a la innovación de los sistemas o a la mejora de los existentes, el carácter efímero de algunos programas es bienvenido, pero aplicado a la superación de problemas estructurales como el desarrollo de los recursos humanos o la capacidad de generación de empleo, este carácter puede verse acompañado de dificultades entre las que encontraremos la acumulación de expectativas de imposible continuidad.

Competitividad, continuidad, innovación, estructuralidad o expectativas son muchos conceptos relacionados para sólo dos párrafos en este escrito. Así que reforzaré un poco el discurso:

Hablar de estructuralidad nos lleva a admitir que aún nos separa un largo camino hasta alcanzar un sistema de formación profesional flexible, adaptable, conectado con las necesidades de las personas y del mercado, reconocedor de las competencias y sobre todo relacionado, en su normativa, con la realidad extremeña. Un sistema que interaccione o se complemente con un no menos importante sistema de orientación social y profesional, y capaz de influir o relacionarse de manera natural con las empresas y el tercer sector. Un sistema, finalmente, que para los más desfavorecidos tienda la mano, en un justo ejercicio de la integralidad, a los servicios de intervención social con los que trabaje conjuntamente.

Hablar de continuidad implica ofrecer referencias estables a las personas, las empresas y las instituciones. No sólo en cuanto a la naturaleza del servicio sino también en cuanto a las entidades de intervención. Posiblemente una de las consecuencias de la aplicación de una pluralidad de programas piloto por distintas administraciones ha sido la sobreactuación en territorios en los que distintos servicios aparecen y desaparecen, (o permanecen por esa capacidad que tenemos para seguir escribiendo proyectos piloto). Pero la continuidad en el servicio implica su profesionalización, posiblemente su comarcalización en los servicios básicos y la admisión de toda la región como territorio para la formación o la intervención especializada. Implica la capacidad de orientación social y profesional a lo largo de toda la vida como servicio por el cual, desfavorecidos o profesionales pueden aspirar a la mejora continua de sus condiciones sociales y laborales o de sus competencias profesionales. Y más allá, el reconocimiento de esas competencias como cartera modular a la que pueden sugerirse cursos de formación continua para la complementación y la adaptabilidad. Implica, sin pretender comentar aquí la panoplia de necesidades, una referencia para las empresas con el fin de reconocer los cambios en las profesiones, en los mercados, en los sistemas de organización y obtener un apoyo adecuado a sus necesidades de adaptación y mejora.

La continuidad lleva a la innovación. El programa "Equal" la refleja muy bien al comentarla como complementariedad y mejora de las medidas del PNAE. Es decir, mejoras sobre lo que ya está en marcha de una manera estructurada. Debemos aportar algo: los sistemas que debamos crear deben incorporar herramientas de autoevaluación, flexibilidad y mejora, de manera que sean sistemas abiertos y permeables a las innovaciones. Hasta ahora, la Administración acusa esa falta de permeabilidad que le lleva, en determinados aspectos, a perder efectividad. Sin embargo, en los sistemas de desarrollo de los recursos humanos la capacidad de adaptación debe ser continua y ágil, dado el ritmo de los cambios en la sociedad y en la economía que deja poco tiempo para la eficacia de una respuesta.

La competitividad nos dirige a la competencia. Espero poder explicarlos como conceptos distintos, puesto que además en la economía y en la sociedad da lugar a estrategias distintas de posicionamiento y de relación con otras entidades, empresas o simplemente en la relación de las personas. En términos de concurrencia, la competencia es agresiva. Pretende, "olímpicamente", llegar más alto, más lejos, más rápido que los competidores, sacrificando incluso las relaciones humanas en pro de los objetivos. En términos de profesionalidad, la competencia alude al conjunto de capacidades, conocimientos, destrezas y aptitudes necesarias para ejercer una profesión, de una manera autónoma y flexible. Alude directamente al desarrollo de las personas y por extensión de las organizaciones en las que trabajan y conviven. Cuando pienso en las entidades de intervención para el desarrollo de los recursos humanos pienso en esta competencia, y mientras no hayamos resuelto nuestros problemas estructurales me espanta pensar en la otra: competir por los fondos en lugar de cooperar competentemente con los fondos.

Finalmente, las expectativas. Las de los desempleados activos por las opciones que representan programas que cuentan con ellos desde la redacción del proyecto. Las de los desempleados menos activos porque demandan, (a veces muy exigentemente), que continúen disponibles los fondos para sus ayudas sociales. Las de las entidades de intervención por poder ofrecer más servicios, durante más tiempo, más coordinadamente. Las de los representantes políticos para presentar nuevos argumentos a sus ciudadanos y nuevas entradas en sus presupuestos. No debo reiterarme, sólo señalar que las expectativas de los desfavorecidos, como de las de los representantes políticos que alcanzan los fondos, son las mismas en unas comarcas que en otras y que solidariamente deben cubrirse.

EQUAL, como otros programas comunitarios, busca ofrecer fondos para hacer todo esto, mejoras en los sistemas, en las oportunidades, en la capacidad de crecimiento y de generación de empleo. Lo hace desde un prisma integrador, buscando el diálogo entre las entidades, los agentes sociales y las personas beneficiarias. Acciones sobre el territorio para que los territorios dialoguen. Buscando nuevas propuestas que complementen los Planes de Acción negociados en los Estados y en las regiones. Y aquí se encuentra mi principal expectativa: porque todos los argumentos que he señalado y algunos que se verán ahora se encuentran ya enmarcados en el IV Plan de Empleo e Industria de Extremadura. Sumado a la constatación de que estos argumentos son compartidos por la experiencia de las entidades que han trabajado en nuestra Comunidad en las Iniciativas de Recursos Humanos, lo que, además, nos otorga un buen número de profesionales ya preparados para la acción.

De las expectativas a las realidades: Los fondos que llegarán serán menores en cuantía a los recibidos en el anterior ciclo de iniciativas comunitarias. Ello a pesar de la magnifica evolución en la capacidad de respuesta a las convocatorias. Y, por lo que se ve, serán aún menores a partir del 2006. Eso puede querer decir dos cosas: que las realidades no podrán cubrir todas las expectativas y que, en los próximos años habremos de realizar un trabajo muy fino de forma que, en ese tiempo, hayamos reducido nuestras necesidades de aportes externos de una manera decisiva. Para ello será necesario nuevamente el diálogo que profundice en la reflexión sobre los principios y los objetivos de la intervención con el fin de acelerar el ritmo de las adquisiciones, sobre un trabajo de calidad que eleve la rentabilidad y la eficacia. Algunos me atrevo a proponer sin desarrollarlos:

Como apuntaba antes, estas proposiciones se encuentran ya como objetivo en el Plan de Empleo e Industria. Situadas en el marco de los programas comunitarios, como la Iniciativa Equal, ello pudiera llevar a pactos entre los proyectos que finalmente se hagan operativos con el fin de respetar esos principios, encontrando las sinergias, despreciando la concurrencia, y buscando la mayor eficacia y rentabilidad de las inversiones en las personas beneficiarias.

OTROS GRUPOS DE ACCIÓN LOCAL

Encuadre geográfico de la comarca. Asociación para el Desarrollo de Sierra Grande - Río Matachel.

Antonio Flores Coleto. Gerente de la Asociación

Encuadre geográfico de la comarca

La Asociación para el Desarrollo de Sierra Grande-Río Matachel nace en 1.996 con el ánimo de contribuir al desarrollo integral de un territorio transitorio enclavado en el centro geográfico de la provincia de Badajoz, a caballo entre las comarcas de Tierra de Barros, La Campiña y La Serena. Aparece dicha comarca conformada en un principio por los municipios de Hinojosa del Valle, Hornachos, Llera, Palomas, Puebla de la Reina, Puebla del Prior y Ribera del Fresno, posteriormente, a principios del año 2.001 se incorporan Alange, La Zarza, Oliva de Mérida y Villafranca de los Barros.

El río Matachel vertebra toda la red hidrográfica de este espacio, así como la Sierra Grande, última estribación de las Sierras Centrales de Badajoz, flanquea toda la vertiente este de la misma. En este singular espacio, conviven tres unidades físicas perfectamente diferenciadas; por un lado la Sierra Grande, Sierra de Peñas Blancas, Sª de la Oliva, que ofrecen un potencial de inigualable valor, entre otros aspectos por la existencia de una Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) en Sierra Grande de Hornachos, y por los valores paisajísticos y ambientales de todo este contexto de flora y fauna mediterráneos. Son destacables los recursos forestales como el corcho, los cinegético, particularmente la caza mayor y todo lo que puede ofrecer el turismo.

Otra de las unidades de paisaje de esta comarca es la ribera, caracterizada por su intermitencia y discontinuidad, mantiene singulares sotobosques fluviales mediterráneos que la han hecho conseguir la denominación comunitaria de LIC (Lugar de Interés Comunitario); espacios muy específicos, de gran interés a conservar y mantener como muestra de ese bosque fluvial desaparecido en la práctica totalidad de nuestra comunidad autónoma.

Por último la llanura, donde conviven las grandes extensiones peniaplanadas, con una clara vocación ganadera, particularmente de la cabaña ovina y porcina, así como el cereal y las zonas de cultivo con una orientación específica al viñedo y al olivar, en lo que se denomina Tierra de Barros.

Principales líneas de actuación

Como podemos observar, este soporte territorial físico ofrece una curiosa variedad de recursos y potencialidades, susceptibles de poder encardinarse en varios ejes o directrices de desarrollo, es así como desde este grupo de acción local, y al amparo mayoritariamente, de la gestión del programa PRODER, como se han llevado a cabo múltiples iniciativas y acciones en pro de una diversificación y una búsqueda de nuevas economías en la comarca.

Por un lado, en la medida relacionada con la puesta en valor de los recursos patrimoniales en su más amplio concepto, se ha llevado a cabo un planteamiento de dotación de todos los municipio de la comarca de pequeñas infraestructuras turísticas y que a la vez constituyeran un elemento de embellecimiento y mejora de los mismos, así se ha ejecutado un jardín botánico de flora autóctona en Puebla del Prior, reformando un jardín singular ya existente, se ha actuado en la iluminación de una iglesia mudéjar en Hornachos, y se han creado infraestructuras de merenderos y miradores tanto en Palomas, Llera, Hinojosa del Valle, etc.

También en este mismo eje se ha contribuido a la recuperación del patrimonio etnográfico y antropológico de la comarca con la creación de una escuela comarcal de folclore, dotaciones para espacios físicos a asociaciones juveniles y de empresarios, etc.

Este último apartado ha sido muy importante para el grupo puesto que se ha actuado sobre una de las asignaturas pendientes de nuestro entorno, la vertebración del tejido social, el reforzamiento del mismo, puesto que contamos con un débil estructura social que hace difícil enfrentarse al reto de fijación de población en los municipios o búsqueda de nuevas alternativas de empleo o acceso al mercado de trabajo.

En lo que se ha denominado agroturismo, las actuaciones han ido encaminadas a la valorización de los recursos agroturísticos, es así como se ha llevado a cabo un estudio sobre las huertas moriscas de la comarca, puesto que existe un importante patrimonio histórico-cultural-ambiental, susceptible de potenciación desde el punto de vista turístico y agrícola bajo un modelo de gestión ecológico. Este podríamos decir ha sido y es uno de los proyectos estrella del grupo y la comarca, y las expectativas que ha generado nos están haciendo trabajar en la consecución del mismo mediante otro tipo de iniciativas o programas.

Acciones innovadoras como la creación de un centro de interpretación de la vida tradicional de Hinojosa del Valle y comarca, también van encaminadas a potenciar los valores intrínsecos en pro de la búsqueda de un modelo de desarrollo basado en nuestros propios recursos.

Por otro lado y en cuanto a la medida relacionada con el turismo rural, se han materializado acciones dirigidas a la creación de alojamientos y servicios de carácter turístico en la comarca, inexistente en un principio, con el fin de valorizar la amplia gama de recursos ambientales de la misma, particularmente las acepciones medioambientales y las actividades cinegéticas, generadoras de importantes recursos económicos en la zona. Ha habido un apoyo constante a la creación de casa rurales, albergues, zonas de acampada, etc. El turismo aparece como una fuente complementaria capaz de originar una importante sinergia en sectores de tanto peso específico en la comarca como el agroalimentario, así vinos, aceites, aceitunas, quesos, etc.

También se han abordado desde la asociación aspectos dentro del turismo orientados a la formación de este incipiente sector, desarrollándose cursos de monitores de ocio y tiempo libre, desarrollo local, etc.

La diversificación en su más amplio concepto ha sido una de los objetivos claves en la filosofía de este grupo, tanto, que ha captado la mayor parte de los esfuerzos y recursos de la misma. A la dotación técnica y económica de la asociación se creó un servicio de asistencia técnica a emprendedores que ha dado y sigue dando interesantes frutos en el contexto de la creación, modernización y traslado de pequeñas y medianas empresas, factor clave para frenar el desarraigo de la población, y un elemento que para nuestro territorio resulta de una especial importancia: el basculamiento de los impulsos económicos de lo pequeños municipio hacia las grandes cabeceras comarcales.

Es así como se han apoyado iniciativas nuevas o necesesarias en los municipios, que supongan tanto ampliación del número de empleos, valores añadidos así como la prestación de un servicio nuevo. En esta línea se han auxiliado dentro del programa PRODER la creación de una imprenta rápida, taller de tapicería y cortinaje, cristalería, fábrica de aperos de labranza, taller de montaje de estructuras metálicas, y así un largo etcétera, intentado cubrir el contenido de la diversificación de la actividad dominante de la zona, la agricultura y la ganadería.

Es en el ámbito relacionado anteriormente, la transformación de los recursos agrícolas, ganaderos y forestales, donde la tecnificación y la valorización llegan a su punto más álgido. Tenemos una comarca rica en recursos y materias primas de carácter agrícola mayoritariamente, importantes producciones en materia de aceituna y vid. Existían una serie de cooperativas en la zona que agrupaban de alguna manera a este sector productivo, pues bien, se han financiado actuaciones directas al envasado y mejora de calidad de esos productos que se destinaban en bruto a los grandes mercados. La especialización, la identificación de un territorio y la mejora de las calidades ha sido lo que nos ha dirigido en este sentido, se ha conseguido embotellar vino, aceite y aceituna en una de las sociedades cooperativas más grande de la comarca, la de Ribera del Fresno, con unas calidades aceptables y diferenciadoras dentro de su mercado; también se han financiado dos fábricas de queso basadas en las producciones locales de lácteos ovinos y caprinos; fábrica de piensos, granja de gallinas ecológicas, sentando las bases a nivel regional de cómo se articula el proceso productivo ecológico avícola;

Estas a grandes rasgos son las líneas de trabajo que caracterizan a la Asociación para el Desarrollo de Sierra Grande-Río Matachel, aunque hay otros aspectos que también se han desarrollado de forma más puntual.

En este sentido se ha trabajado en la señalización e identificación de las principales vías pecuarias de la zona, con una ambiciosa estrategia turístico-cultural apoyada en la reivindicación del patrimonio de uso público. También tienen aquí su lugar varias publicaciones de carácter local y comarcal, como la guía integral de recursos de la comarca, síntesis de todas las variables existentes en la misma, constituyendo el primer documento global y multidisciplinar de la comarca.

El futuro

En estos momentos la asociación se encuentra trabajando en la elaboración de la candidatura LEADER + y PRODER II, de una forma también novedosa e innovadora. Es como se ha creado la FEDERACIÓN PARA EL DESARROLLO DE SIERRA GRANDE-TIERRA DE BARROS, grupo de acción local que englobará la presente asociación y la asociación vecina Asociación para el Desarrollo de Barros Oeste, integrada por los municipios de La Albuera, Entrín, Solana de los Barros, Santa Marta de los Barros, Aceuchal, Almendralejo, Torremejía, Villalba de los Barros y Corte de Peleas.

En el ánimo de esta Federación está el de agrupar todos los esfuerzos existentes en esta comarca en torno al desarrollo bajo una misma estrategia y con una misma herramienta de trabajo. Es en este sentido en el que la Asociación para el Desarrollo de Sierra Grande-Río Matachel ha trabajado, siempre con un ánimo integrador, y un ejemplo de ello es la elaboración de una estrategia de desarrollo basada en el conocimiento y la coordinación de todos los Agentes de Empleo y Desarrollo existentes en los municipios de la comarca, un flujo de comunicación prioritario para abordar la amplia problemática existente en los mismos.

Será esta una de las agrupaciones territoriales con más peso específico de la comunidad autónoma extremeña, puesto que suma la práctica totalidad de 80.000 habitantes, plataforma ideal que integrará todo el contexto de Tierra de Barros, donde el papel de la innovación y la especificación en sectores como el vinícola, el oleícola o el turístico tendrán una cabida importante. Es el entramado más grande que nunca se haya originado en esta peculiar comarca de Barros, esperando dinamizar y reequilibrar este extenso y rico territorio podremos tener un ejemplo de ordenación territorial, asignatura pendiente en el panorama del desarrollo regional de nuestra comunidad autónoma. Confiemos en la implicación de todos los recursos humanos en su propio modelo de desarrollo.

Este es el futuro, esta es la esperanza que nos lleva a seguir trabajando en pro del desarrollo comarcal, de crear expectativas e ilusión en todos los colectivos e intentar lograr un mañana claro y prometedor para todos.

Antonio Flores Coleto

Gerente Asociación para el Desarrollo de Sierra Grande-Río Matachel

ADERCO - NOTICIAS

Finalizada la Iniciativa LEADER II

El pasado día 30 de junio finalizó la iniciativa Leader II en la comarca de Olivenza, iniciada en el año 1996, con lo que se cierra este programa plurianual dirigido a la dinamización de este territorio. Dicha fecha ha sido el plazo establecido para el cierre de expedientes de proyectos solicitados a la iniciativa Leader II, si bien a tres promotores se les ha concedido una prórroga adicional al no haber sido posible concluir las justificaciones en ese plazo.

Vistos los buenos resultados de este programa, gran parte del esfuerzo del equipo técnico de ADERCO se centra actualmente en la preparación de la candidatura a un nuevo programa de desarrollo rural para el periodo 2001-2006, cuya orden aparecerá publicada durante el verano. Para ello se está preparando una memoria de actividades en la que se reflejan de forma detallada los proyectos y actividades auxiliadas así como los resultados alcanzados en términos de fijación y generación de empleo, inversiones ejecutadas, diversificación e innovación de las acciones, etc. Por otro lado se ha culminado un Diagnóstico de Situación actualizado en el que se refleja de forma actualizada el estado y la evolución experimentada en los últimos años en la comarca en relación con los recursos, la población, las infraestructuras y las actividades económicas. Este análisis ha servido como base de conocimiento para la revisión del Plan Estratégico de Desarrollo, elaborado en 1996, en la que se perfilan los planes y acciones previstos para desarrollar en los próximos años. En este sentido se han ido recogiendo numerosas ideas e iniciativas de entidades públicas y privadas que, a título indicativo, acompañarán nuestras propuestas.

A finales de septiembre deben haberse entregado las solicitudes y aproximadamente dos meses más tarde se tendrán las resoluciones. Las previsiones, por tanto, son que a finales de año se pueda abrir en nuestra comarca la convocatoria para todos aquellos promotores que deseen presentar proyectos en el ámbito de la industria, el turismo, los servicios, la artesanía, la cultura, el medio ambiente, etc.

ADERCO va a presentar su candidatura tanto a la nueva iniciativa Leader + como al Proder II, si bien sólo podrá acceder a una de las dos. Ambas mantienen numerosos aspectos comunes y se enfocan esencialmente a la valorización de los recursos locales a través del apoyo a la diversificación, la innovación y la cooperación.

ADERCO participará en la Iniciativa EQUAL

La Asociación para el Desarrollo de la Comarca de Olivenza (ADERCO) ha presentado un proyecto para trabajar por la inserción sociolaboral de personas en riesgo de exclusión durante los próximos años, en el marco de la Iniciativa Comunitaria EQUAL.

Este proyecto ha sido promovido conjuntamente por la Consejería de Trabajo de la Junta de Extremadura, COCEMFE, UGT, Cáritas, la Mancomunidad Tajo-Salor y, por supuesto, ADERCO. Todas estas entidades han constituido una agrupación llamada "Alianza XXI", cuyo objetivo prioritario será la consecución de empleo para todos los colectivos que padecen algún tipo de discriminación o desventaja para acceder al mercado laboral.

El proyecto ya ha recibido el apoyo de la Administración Autonómica y durante los próximos días se espera recibir la aprobación definitiva del mismo por parte de las autoridades nacionales responsables de la Iniciativa EQUAL en España.

El importe de las inversiones a ejecutar es de 350 millones de pesetas y el calendario de actuaciones se prolongará hasta bien entrado el 2004.

Publicada una guía turística sobre rutas por la naturaleza en la Comarca de Olivenza

El Colectivo Naturalista Propatrimonio "Guadiana Fronterizo" acaba de publicar recientemente una guía sobre rutas naturales por la comarca de Olivenza, con el que se trata de dar a conocer algunos de los enclaves paisajísticos más interesantes de la zona y los distintos itinerarios por los que se puede acceder a ellos. El proyecto ha contado con el respaldo económico de ADERCO a través de la iniciativa Leader II, así como con el de los ayuntamientos de Olivenza y Valverde de Leganés.

Se trata así de paliar parcialmente el desconocimiento de una serie de recursos turísticos de primer orden, como son los naturales, al tiempo que se oferta al turista una alternativa complementaria a los tradicionales circuitos, reducidos normalmente a los monumentos situados en los cascos urbanos. Se pretende además fomentar las nuevas formas de turismo (turismo rural, turismo de naturaleza, senderismo, turismo ecuestre...), basadas en la apreciación de la cultura local y los recursos naturales, y realizadas de forma respetuosa con el medio.

Se ha incluido en esta publicación un total de diez rutas, trazadas por caminos, pistas y veredas. Aunque esta relación no pretende ser exhaustiva, ya que existen otros potenciales itinerarios y áreas de elevado valor ecológico, a través de ellas se pueden conocer los paisajes más representativos de esta comarca fronteriza, desde los extensos encinares adehesados y las zonas de pastizal hasta las zonas ribereñas o los montes poblados de matorral mediterráneo. Las rutas también desvelan algunas de las manifestaciones culturales que se encuentran en nuestro medio rural, como construcciones populares o monumentos históricos normalmente ocultos al visitante. Entre los itinerarios descritos figuran el camino de Olivenza a Villanueva del Fresno, pasando por las ruinas del histórico convento de Moncarche, la ruta de San Jorge de Alor a Táliga, entre dehesas de ganadería brava, las rutas megalíticas por el entorno de Valverde de Leganés o el enclave de la sierra de Alor.

Los itinerarios, aún pendientes de señalización, son de medio (10-30 km) a largo recorrido (hasta 50 km), de baja dificultad y enfocados para recorridos en bicicleta o a pié, siendo ideal cualquier temporada excepto el verano ideal para su realización.

ADERCO da la bienvenida al Euro

Restan algo menos de seis meses para la puesta en circulación de los billetes y monedas de euro, que durante un periodo de dos meses, del 1 de enero al 28 de febrero de 2002, compartirán nuestros bolsillos con la peseta. Actualmente estamos en el último año de la Tercera Fase de la Unión Económica y Monetaria y las labores de información sobre este cambio, que tendrá lugar con las próximas "campanadas", se van incrementando.

ADERCO a través de su Centro Europeo de Información y Promoción Rural de Extremadura (Carrefour CEIPREX) ha realizado un ciclo de charlas informativas con la finalidad de ir concienciando a los habitantes de los pequeños municipios de la puesta en circulación de las monedas y billetes de la nueva moneda única. Las charlas han tenido lugar en Higuera de Vargas, Táliga, Barcarrota, Cheles, Olivenza, Almendral, Alconchel, Valverde de Leganés, Nogales, Torre de Miguel Sesmero, Villanueva del Fresno, …

Con esta actividad, el CEIPREX, con una dilatada experiencia en labores de información a los colectivos del mundo rural a través de sus charlas en colegios, institutos, asociaciones de mujeres, hogares de ancianos, etc., ha pretendido acercar a los habitantes de los municipios pequeños, a menudo ignorados por las actividades organizadas desde grandes entidades y de las macro-campañas publicitarias de la Administración, a la realidad que supondrá el abandono del uso de nuestra actual moneda.

Con ejemplos prácticos se han mostrado unas sencillas reglas para pasar de euros a pesetas, utilizando tablas de equivalencia, como que 1.000 ptas = 6,01 euros, 100 ptas = 60 cents, etc., así como las reglas del redondeo. Además, siempre contando con la participación activa de los asistentes, se han calculando precios en euros de artículos de uso diario, como por ejemplo una barra de pan, un periódico, un litro de leche … De igual forma se entregaban los diseños de las ocho nuevas monedas y los siete nuevos billetes. Se trata así de dar participación en la exposición a los propios asistentes, obligándoles a integrarse de antemano en las situaciones que se les presentarán dentro de un año.

En las charlas se ha hecho entrega a los asistentes de diverso material editado tanto por la Comisión Europea como por el Banco Central Europeo dedicado al euro tales como póster, folletos, revistas, libretos, CD-ROM, recortables de los billetes, con el fin de que los usuarios se vayan familiarizando con el aspecto de las futuras monedas y billetes.

El público al que se ha dirigido estas charlas ha sido de lo más variado, ya que, al tratarse de información genérica, tenía interés para colectivos tan dispares como los mayores, las amas de casa o los pequeños empresarios.

NOTICIAS BREVES DE INTERÉS GENERAL

Consejo Europeo de Gotenburgo

Los pasados 15 y 16 de junio tuvo lugar en Gotemburgo (Suecia) la reunión del Consejo Europeo al que asistieron los quince Jefes de Estado o de Gobierno de los Estados miembros. Esta reunión pone fin al semestre de presidencia de la Unión Europea por parte de Suecia, ya que a partir del uno de julio, será Bélgica quien presida la UE, justo antes de que le toque el turno a España en el primer semestre de 2002, coincidiendo con la puesta en circulación de monedas y billetes de euros, fecha clave para los ciudadanos europeos.

La ratificación del Tratado de Niza está en marcha, y la Unión debe de estar en condiciones de acoger nuevos miembros a partir de finales del próximo año. Respecto al resultado del referéndum irlandés, el Consejo ofrece su apoyo al gobierno de aquel país para encontrar una solución, de igual manera que reafirma que el proceso de ampliación es irreversible. Durante el periodo de presidencia sueca se ha avanzado notablemente en las negociaciones de adhesión de los países candidatos, y se espera que las negociaciones finalicen con algunos países para finales de 2002, y que éstos ya participen en calidad de miembros en las elecciones al Parlamento Europeo que se celebrarán en el año 2004. Las negociaciones con Turquía han evolucionado positivamente en las últimas fechas.

El otro punto importante fue el Desarrollo Sostenible, combinar el desarrollo con la conservación de los recursos y del medio ambiente. El Consejo Europeo ha acordado una estrategia para el desarrollo sostenible que completa el compromiso político de la Consejo de Lisboa. Se añade una tercera dimensión ambiental a las consideraciones sobre el empleo, la competitividad y la cohesión social. Estos aspectos serán abordados por primera vez en el Consejo Europeo que tendrá lugar en Barcelona la próxima primavera, en el que la Comisión deberá presentar un informe de evaluación sobre cómo la tecnología del medio ambiente puede promover el crecimiento y el empleo. Asimismo, en Barcelona el Consejo establecerá las orientaciones políticas necesarias para promover el desarrollo sostenible de la UE. Esta estrategia europea forma parte de los preparativos para la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible de 2002.

Antes de la celebración del Consejo, se celebró una cumbre entre Estados Unidos y la Unión Europea, primera desde la elección del nuevo presidente americano George Busch. En ella, Busch continuó con su negativa a la ratificación del Protocolo de Kyoto tendente a la reducción de emisión de gases de efecto invernadero que calientan el planeta, aunque comprometió la presencia de EE.UU. en las reuniones futuras de la Convención sobre el Cambio Climático. Asimismo, el presidente norteamericano presento a los Quince su propuesta de Escudo Antimisiles que fue recibida con cierta preocupación y reticencias por parte de los Estados miembros.

El CEIPREX analiza en una nueva publicación la situación de Extremadura

Continuando con su labor editorial, iniciada en 1996, la Asociación para el Desarrollo de la Comarca de Olivenza (ADERCO), ha editado una nueva publicación, en esta ocasión a través del Centro Europeo de Información y Promoción Rural de Extremadura (Carrefour CEIPREX-Extremadura).

Este libro, que supone el número ocho de los ya editados por ADERCO, ha sido realizado por profesores, colaboradores y alumnos del Departamento de Geografía y Ordenación del Territorio de la Universidad de Extremadura, concretamente se trata de alumnos de cuarto curso de la licenciatura en Geografía y Ordenación del Territorio que han realizado el trabajo a lo largo del curso académico 2000/2001 a los que el CEIPREX ha confiado la realización de este estudio dirigido por Manuel Rodríguez Cancho, profesor de la Uex y coordinado por Gregorio Torres Gallego, director del CEIPREX.

Se ha tratado de poner en práctica un ejercicio didáctico y experimental con el que, desde el CEIPREX, se contribuye para conseguir esa verdadera enseñanza aplicada y alternativa, en la que desde hace varios años viene trabajando nuestra Universidad. Estos nuevos cauces que se abren para una juventud que dispondrá de una Comunidad Autónoma tan distinta a la de hace pocos años, permitirán a nuestros jóvenes gozar de unas oportunidades inmejorables para su propio desarrollo y para el desenvolvimiento de nuestra región. Esta Extremadura del siglo XXI, inmersa en el proceso de construcción europea desde su puesto privilegiado de área fronteriza, se siente capaz, gracias a las nuevas hornadas de jóvenes salidos de esa Universidad nuestra que entre todos hemos creado, de salir de la complicada coyuntura socioeconómica con que comenzó su etapa de autogobierno.

La obra, que pretende plasmar la realidad actual de la región extremeña y analizar sus potencialidades futuras, se estructura en ocho grandes capítulos:

Rodríguez Cancho, director de la obra, señala que las características principales de la publicación son "singularidad, porque sus autores son estudiantes que al asumido el reto de realizarla y colectividad, al participar más de cuarenta autores entre alumnos y licenciados".

Según Gregorio Torres, "con esta obra, el Carrefour CEIPREX, que lleva cinco años trabajando por nuestra región, viene a refrendar su preocupación por los problemas de esta tierra y su compromiso con los extremeños en el esfuerzo por conseguir ese desarrollo equilibrado al que todos aspiramos".

La publicación fue presentada el martes, 19 de junio, en Cáceres en el Departamento de Geografía y Ordenación del Territorio de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Extremadura con la presencia del Director del Departamento, D. José Luis Gurría, el director de la obra, D. Manuel Rodríguez Cancho, el coordinador de la obra y director del CEIPREX, D. Gregorio Torres Gallego, y varios de los alumnos autores del libro.

Ayudas de la UE para Extremadura

El pasado 16 de marzo la Comisión Europea aprobó un programa de desarrollo económico y social para Extremadura de 3.000 millones de euros, de los que 2.130 millones serán aportados por la Comisión y 918,7 millones por las administraciones españolas. Este programa abarca el periodo 2000-2006 y se enmarca dentro del apoyo a las regiones menos desarrolladas. El mismo, forma parte del Marco Comunitario de Apoyo para España, aprobado en octubre de 2000.

La puesta en marca de este programa permitirá la mejora y modernización de las infraestructuras de transportes y educación, la protección del medio ambiente, la modernización de la base productiva, la cualificación de los recursos humanos y el desarrollo de la sociedad de la información. Según lo previsto, para este programa de siete años, se pretenden crear 79.600 empleos, manteniendo 26.500 y posibilitar una formación que les permita mejorar sus cualificaciones profesionales a 89.000 personas.

Según palabras de Michel Barnier, Comisario de Política Regional "durante el periodo 1985-1999, gracias a las ayudas comunitarias, la situación socioeconómica en Extremadura registró una clara mejora en términos relativos frente a la media de España y de la UE. No obstante, sigue presentando un nivel de renta por habitante entre los más bajos de la UE y de España, una población activa muy reducida, y un porcentaje exiguo del VAB/hab".

Los objetivos del programa, orientados a incrementar el desarrollo de la región, han sido elaborados por la Comisión en colaboración las administraciones regiones y nacional. Se han establecido 8 ejes prioritarios:

  1. Mejora de la competitividad y desarrollo del tejido productivo: contará con una ayuda de 232,4 millones de euros
  2. Sociedad del conocimiento (innovación, I+D, sociedad de la información): 94,2 millones de euros
  3. Medio ambiente, entorno y recursos hídrico s: 496,9 millones de euros
  4. A: Infraestructura educativa y mejora de la educación técnica y profesional: 176,9 millones de euros
  5. B: Inserción y reinserción profesional de los parados: 87,1 millones EUR

    C: Mejora de la estabilidad en el empleo y de la adaptabilidad: 34,6

    D: Integración profesional de las personas con dificultades específicas: 16,1

    E: Participación de la mujeres en el mercado laboral: 6,3 millones de euros

  6. Desarrollo local y urbano: 185 millones de euros
  7. Redes de transporte y energía: 649,6 millones de euros.
  8. Agricultura y Desarrollo: 145,9 millones de euros
  9. Asistencia técnica: 5,6 millones de euros

El programa recibirá financiación de los tres Fondos Estructurales: 1.497.100.000 euros del FEDER, 363.573.000 euros del FSE y 270.559.000 euros de la Sección Orientación del FEOGA

El CEIPREX celebró el día de la Unión Europea

El 9 de mayo pasado se celebró la festividad de la Unión Europea. Este día se conmemora el aniversario de la Declaración de Robert Schuman, ministro francés de Asuntos Exteriores, realizada el 9 de mayo de 1950, y que se considera el inicio de, lo que hoy conocemos como, Unión Europea.

Como ya viene siendo habitual desde su puesta en marcha, el CEIPREX organizó un ciclo de charlas itinerantes durante el mes de mayo para celebrar esta festividad. En esta ocasión se han realizado charlas en diversos institutos de la región (Mérida, Badajoz, Cáceres, …) informando a los alumnos sobre distintos aspectos de la Unión Europea. Este año, la Comisión Europea había marcado como prioridades de información la Declaración de los Derechos Fundamentales, etc., y, como no, información relativa a la moneda única, al encontrarnos a las puertas de su puesta en circulación.

Además, como parte de las actividades del Día de Europa, en el programa semanal de radio de Onda Cero Olivenza se realizó un especial sobre la historia de la UE y sus próximos retos.

Ferias de Muestras (septiembre - diciembre 2001)

SALÓN DEL OVINO

Fecha: 6–8 de septiembre

Lugar: Recinto Ferial SALÓN DEL OVINO. Plaza de España, 1. Castuera (Badajoz). T: 924 772301

FECIEX XI (Feria de la Caza, la Pesca y la Naturaleza Ibérica)

Fecha: 20-23 de septiembre

Lugar: Institución Ferial de Badajoz (IFEBA). Avda. de Elvas, s/n. Badajoz. T: 924 213000

FIG (Feria Internacional Ganadera)

Fecha: 4-10 de octubre

Lugar: Institución Ferial de Zafra (FIG). Pilar Redondo, s/n Zafra (Badajoz). T: 924 553161

II FERIA DE LA MUJER

Fecha: 25-28 de octubre

Lugar: Institución Ferial de Badajoz (IFEBA). Avda. de Elvas, s/n. Badajoz. T: 924 213000

TURINTERIOR, FIAL, HOSTEQ, APIBERIA

Fecha: 8-11 de noviembre

Lugar: Institución Ferial de Extremadura (FEVAL). Ctra. de Medellín, s/n. Don Benito (Badajoz). T: 924 810751

XVIII FERIA AGROGANADERA

Fecha: 15-18 de noviembre

Lugar: FEREX. Ctra. Madrid-Lisboa, s/n. Trujillo (Cáceres). T: 927 321450

FEHISPOR (XII Feria Hispano Portuguesa)

Fecha: 22-25 de noviembre

Lugar: Institución Ferial de Badajoz (IFEBA). Avda. de Elvas, s/n. Badajoz. T: 924 213000

IBEROCIO (XI Feria de la Infancia y la Juventud)

Fecha: 26-30 de diciembre